La provincia de Cotopaxi está ubicada en la zona centro del país, constituida por siete cantones, con una variedad de climas y un gran potencial industrial, con proyección al desarrollo productivo principalmente en la pequeña y gran industria: metalúrgica, metalmecánica, agrícola, ganadera, minera, comercial, habitacional, transporte, etc. Su ubicación geográfica está marcada por una orientación agropecuaria dirigida hacia el mercado interno, donde predominan todavía actividades de tipo tradicional y con un componente étnico donde sobresale la población indígena y mestiza.
Cuenta con aproximadamente 415.000 habitantes, el 38% la constituye la población en el área urbana y el 62% la población en el área rural (INEC, Proyección de la Población Ecuatoriana por años 2001 - 2010, 2008).
Tomando en consideración la aglomeración industrial existente en Pichincha y Guayas que abarcan aproximadamente el 76% del total del país, Cotopaxi -a nivel industrial- constituye el 3%, siendo este uno de los porcentajes más altos conjuntamente con Azuay, Tungurahua y Manabí. (Cebrian F. Anotaciones a la Estructura Espacial de la Industria en Ecuador; 2003).
La gran industria así como las pequeñas y medianas empresas (PYMES) favorecen el paso de actividades simples, basadas en recursos naturales y de escaso valor agregado, en actividades más productivas que generan mayores rentas y que están ligadas al desarrollo tecnológico y la innovación. El incremento de la competitividad (tomado como un conjunto de líneas estratégicas de desarrollo) depende del abastecimiento al sector y a la región de capital humano capacitado, actividades de producción de bienes de capital y de consumo, construcción de equipos para procesos de fabricación, construcción de equipos de remplazo, ampliación de plantas, entre otras, dando lugar a nuevos mercados y oferta de productos.
Así, es necesario satisfacer los requerimientos territoriales que permitan fortalecer el desarrollo local, abastecer a la sociedad de sujetos capacitados en diseñar, manipular, operar y dar mantenimiento a los diferentes sistemas electromecánicos de la industria, siendo capaces de crear, construir e innovar procesos productivos y tecnológicos con el propósito de incrementar la producción, impulsar el empleo, el crecimiento socioeconómico y la reducción de la pobreza de manera sostenida.